Por qué las compras online pueden afectar el bienestar mental, según los especialistas

Las compras online se han convertido en una actividad diaria para millones de personas en el mundo. La promesa de inmediatez y comodidad que ofrecen las plataformas digitales impulsa este hábito. Sin embargo, psicólogos avalados por Harvard Health advierten que existen riesgos silenciosos para la salud mental en el consumo digital, según reportó Self.

El principal atractivo de comprar por internet reside en la facilidad del proceso y el acceso a una gratificación instantánea. Kate Cummins, psicóloga clínica y conferencista en el Área de la Bahía, explicó a Self que la adquisición de productos activa el centro de recompensa cerebral y desencadena la liberación de dopamina, llamada también el neurotransmisor del placer.

Esta reacción facilita que navegar por tiendas digitales resulte estimulante y relajante al mismo tiempo. Sin embargo, la satisfacción inicial puede derivar en sensaciones de culpa, vacío y arrepentimiento tras la compra.

Riesgos para la salud mental del consumidor
Uno de los primeros riesgos identificados es la paradoja de la elección. El entorno digital expone al usuario a marcas, productos y promociones en cantidades abrumadoras.

Diedre Popovich, profesora asociada de marketing en la Universidad Tecnológica de Texas, afirmó a Self: “A los consumidores les encanta tener muchas opciones diferentes a su disposición, pero cuando tenemos demasiadas, acabamos en una parálisis de decisión”.

Esta saturación provoca ansiedad, indecisión y estrés. Además, se suma la presión de los mensajes comerciales que prometen transformaciones personales a través del consumo, señala la experta.

Otro efecto negativo surge de la percepción del tiempo durante las compras online. Más allá de la eficiencia prometida, muchas personas dedican varias horas a revisar catálogos sin tomar una decisión concreta. Popovich atribuye este fenómeno al estado psicológico conocido como flow, en el que la percepción del tiempo desaparece mientras la actividad resulta absorbente.

Aunque este estado puede ser positivo en otros ámbitos, en el contexto de las compras digitales suele generar malestar cuando las expectativas no se cumplen o no se concreta ninguna adquisición.

La inquietud por una compra responsable ha adquirido protagonismo en la experiencia digital. Las preocupaciones ambientales y tendencias como el subconsumo y el reciclaje incrementan las exigencias individuales en la toma de decisiones.

Según expertos consultados por Self, esta conciencia puede transformar el acto de comprar en un territorio de tensiones y dilemas éticos. Un estudio, citado por el medio, reveló que el conocimiento sobre sostenibilidad puede dificultar la decisión de compra mientras se intenta equilibrar el costo, la calidad y el impacto ambiental.

Estrategias para un consumo saludable
Frente a estos desafíos, los especialistas proponen limitar los riesgos. Cummins recomienda establecer metas definidas antes de comenzar la compra, decidir previamente qué producto se necesita y evitar distracciones asociadas con navegar sin rumbo.

Por su parte, Popovich sugiere identificar marcas de confianza, buscar de acuerdo a preferencias personales y usar temporizadores para limitar el tiempo en estas plataformas. Si el proceso se vuelve abrumador, los expertos aconsejan hacer una pausa y retomar la tarea cuando sea posible analizar las opciones con mayor claridad.

Según especialistas consultados por Self, cuando la compra online se convierte en vía de escape ante emociones difíciles, y aparecen sentimientos frecuentes de culpa, vergüenza o tristeza, es importante vigilar señales como gasto excesivo, adquisición de productos innecesarios y uso compulsivo de las plataformas.

En estos casos, la intervención de un profesional de la salud mental puede resultar fundamental para restablecer el bienestar.