Una carta de Malvinas busca reencontrarse con su autora vallemariense
En el corazón de las aldeas alemanas del Volga, una historia que mezcla memoria, afecto y la huella de la Guerra de Malvinas vuelve a salir a la luz. Marcelo Delforge, integrante del grupo de Facebook Pueblos de Entre Ríos, compartió un pedido muy especial: localizar a una mujer que, siendo niña y cursando 7mo grado de la Escuela Espíritu Santo de Valle María, escribió una carta a un soldado que estaba defendiendo la soberanía en el archipielago en 1982.
El destinatario de aquella misiva fue Raúl Antonio Rojas, combatiente en las Islas Malvinas. En medio del conflicto bélico, los soldados recibieron cartas y artículos de aseo (entre otras cosas) enviados por estudiantes de distintos colegios del país. Entre ellas, llegó la de una alumna del Colegio del Espíritu Santo, en Valle María, Departamento Diamante. Su nombre: Silvina.
Hoy, más de cuatro décadas después, Silvina debería tener alrededor de 55 o 56 años. Delforge explica que conserva aquella carta y que su deseo es poder entregársela personalmente, como símbolo de que “cumplió su misión” al brindar apoyo y esperanza a un joven soldado en tiempos de guerra.
La Guerra de Malvinas se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, y en ese período se organizaron colectas escolares para enviar mensajes y artículos de primera necesidad a los combatientes. Aquellos gestos, pequeños en apariencia, fueron un sostén emocional invaluable para quienes estaban en las islas.
La carta original
El documento, fechado el 29 de abril de 1982, refleja la inocencia y la fe de los niños entrerrianos:
Querido soldado argentino:
Al escribir estas pocas lineas quisiera preguntarte como andas de salud, espero que muy bien.-
Todos nosotros, que somos niños y niñas de 7° B, nos habiamos propuesto escribirle a cada soldado de “Cristo”; que son ustedes mismos. Quisieramos decirles que no se desalienten nunca, que jamás pierdan la fé en “Dios” porque El nunca pero nunca va a abandonarlos y menos cuando necesitan de el.-
Nosotros estamos en un colegio, que se llama: “Colegio del Espiritu Santo”.-
Nosotros todos los días vamos a la Iglesia a pedir por la paz y por ustedes también. Bueno, ya no tengo que sin despedirnos.-
Ojala si Dios lo quiere así, puedas llegar a contestarme esta carta.-
Sin mas que contarte me despido cariñosamente
Silvina.
Un puente entre generaciones
“Si alguien puede ubicar a Silvina, me gustaría conocerla y devolverle la carta que escribió. Es un reconocimiento a su gesto y a la memoria de lo que significó para nosotros”, expresó Delforge en su publicación.
El llamado se dirige especialmente a la comunidad de Valle María, que podría aportar datos sobre la identidad y paradero de Silvina, ex alumna del colegio religioso mencionado. La historia, además de ser un testimonio personal, se convierte en un puente entre generaciones y en un recordatorio de cómo la solidaridad infantil dejó huellas imborrables en la memoria de los veteranos.













