Un mes después del fraude con un viaje a Mendoza, las víctimas exigen respuestas

Más de 40 personas de Paraná y localidades cercanas se declararon damnificadas por una presunta estafa en la organización de viajes turísticos. Acusan a una mujer, identificada como Carina Spahn, de haber cobrado por tours que nunca se concretaron, dejando a decenas de afectados con una gran frustración y sin su dinero.

El caso salió a la luz cuando un grupo de unas 45 personas, que había contratado un viaje a Mendoza, esperaba el colectivo en los puntos de partida acordados para el sábado 12 de julio. La unidad nunca llegó.

 

El clamor de los afectados

A más de un mes del incidente, los damnificados aseguran que la acusada no ha devuelto el dinero. “Seguimos en la dulce espera de la justicia”, manifestó a Elonce una de las denunciantes, oriunda de Valle María, quien expresó su frustración ante la aparente lentitud del proceso judicial. “No tenemos ningún tipo de respuestas, ni novedades sobre avances en la causa. Todo parece estar frenado”, remarcó.

Los afectados también señalaron que han perdido todo contacto con Spahn, ya que la Justicia le secuestró su teléfono celular. La situación ha generado una gran angustia, ya que muchos de ellos necesitan el dinero de vuelta. “Ya pasó bastante tiempo y no hay avances, no nos informan nada y queremos soluciones”, enfatizaron. Otros testimonios indican que Spahn se ha vuelto inaccesible, negándose a recibir a quienes la buscaron en su domicilio.

 

La investigación judicial

La causa está en manos de la fiscal Sofía Patat. A mediados de julio, la Justicia allanó el domicilio de un familiar de la denunciada en Colonia Ensayo. Durante el procedimiento, se incautó cerca de un millón de pesos en efectivo, talonarios de recibos, el teléfono celular de Spahn y anotaciones relacionadas con la organización de los viajes.

Una de las líneas de investigación más relevantes se centra en el análisis de una cuenta bancaria a nombre de la acusada, donde los damnificados realizaron los depósitos. Mientras el proceso avanza, los afectados buscan alertar a la comunidad y exigen una respuesta: “Queremos que dé la cara y que por las buenas nos devuelva lo que es nuestro”, concluyeron, manifestando su descontento con los lentos tiempos judiciales.