Se desploma el precio del huevo y productores esperan mejoras en febrero

El mercado del huevo en Argentina atraviesa una crisis marcada por la sobreoferta, la caída de precios y un consumo que no logra sostener los niveles alcanzados en años anteriores. Así lo analizó el productor avícola Luigi Lupi, de Coronel Du Graty (Chaco), al describir el delicado escenario que enfrenta el sector.

Según Lupi, la situación responde a un conjunto de factores simultáneos: menor consumo estacional durante las vacaciones, un contexto económico que no repunta y un fuerte crecimiento del parque productivo.
“Argentina creció alrededor de un 8% en producción. Hoy estamos cerca de las 62 millones de pollas, un número muy alto”, señaló en diálogo con Agroperfiles.

Históricamente, el cajón de huevo (30 docenas) se ubicaba en torno a los 30 dólares, con producción ajustada al consumo interno. Sin embargo, durante la pandemia la demanda se disparó y los precios alcanzaron niveles inéditos.

De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), el país se convirtió en el mayor consumidor de huevos a nivel mundial, superando a México. El promedio supera un huevo por persona por día, lo que equivale a unos 428 huevos anuales.

Este fenómeno incentivó inversiones y expansión del parque productivo. “El productor invirtió, entraron muchas pollas nuevas y no se sacrificaban las viejas porque con esos precios el número cerraba”, explicó Lupi. En ese período, el cajón llegó a rondar los 48 dólares.

La crisis se profundizó cuando el consumo comenzó a retraerse y el mercado se saturó. Desde hace unas seis semanas, el exceso de oferta provocó una fuerte baja de precios, agravada por el receso vacacional.
“Mucho huevo, poco consumo y precios por el piso”, resumió el productor.

En las últimas semanas, sin embargo, comenzaron a observarse señales de corrección gracias al aumento en la faena de pollas viejas. Los frigoríficos trabajan incluso en turnos nocturnos para reducir el stock excedente.
“El runrún del mercado indica que ya pasamos el pozo. Las cámaras se están vaciando y eso es una buena señal”, afirmó Lupi.

El sector espera una reactivación gradual del consumo con el regreso de la población de vacaciones y una leve mejora en la actividad económica.
“De acá al 15 de febrero deberíamos estar nuevamente arriba de los 30 y pico de dólares por cajón, un valor más cómodo para el productor”, anticipó.

La crisis golpeó con mayor fuerza al interior, lejos de los grandes centros urbanos. Lupi explicó que las zonas núcleo —Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe— suelen derivar excedentes hacia regiones más alejadas.
“Cuando sobra huevo en Crespo, muchas veces lo mandan a lugares distantes. En el sudoeste chaqueño prácticamente se regaló el huevo”, señaló.

En Paraná, el precio del maple (30 unidades) oscila entre 3.500 y 4.500 pesos, aunque se consiguen ofertas más bajas, beneficiosas para el consumidor.

Respecto al comercio exterior, Lupi aclaró que la exportación de huevo en cáscara es casi inexistente. Solo se exporta huevo industrializado, en formato líquido o seco, sin incidencia significativa en los productores regionales. La importación, por su parte, es mínima y no afecta al mercado local.

Para Lupi, la crisis es consecuencia directa de un crecimiento desmedido del parque productivo, sin una salida ordenada de pollas viejas, sumado a un contexto económico adverso y estacional.
“Crecimos una salvajada, se saturó el mercado justo a fin de año y se armó este combo complicado”, concluyó.