19 agosto, 2026

Informe 3 – Noticias de Valle María y la Región

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Histórico desplome en el consumo de carne vacuna: los argentinos comen 4,8 kilos menos por año

El consumo de carne vacuna en la Argentina tocó en julio de 2026 su nivel más bajo en más de dos décadas. El promedio de los últimos 12 meses se ubicó en 46,3 kilos por habitante al año, lo que representa una caída del 9,4% frente al mismo mes de 2025 (cuando se ubicaba en 51,1 kilos per cápita) y equivale a una pérdida de 4,8 kilos por persona.

El retroceso es un reflejo de la menor disponibilidad en el mercado local. Entre enero y julio, el abastecimiento interno sumó 1,202 millones de toneladas res con hueso —un 12% menos que el año anterior—, mientras que los frigoríficos procesaron 7,09 millones de cabezas de ganado, registrando un descenso industrial del 9,8%.

Fuentes indicaron que esta retracción en la faena responde a un cambio de fase dentro del ciclo ganadero. Luego de años de liquidación de rodeos provocados por las sequías, los productores comenzaron un proceso de retención de vientres para recomponer el stock de hacienda, reduciendo de forma temporal la oferta destinada a los mostradores.

Radiografía del sector: caída interna y boom exportador

  • Actividad industrial: En julio se procesaron 1,095 millones de cabezas, lo que implicó una baja interanual del 12,2% y un 2,6% menos respecto de junio.

  • Desempeño exportador: En los primeros siete meses del año se despacharon al exterior 487.200 toneladas res con hueso (+8,8% interanual). En junio, la tonelada exportada cotizó en un promedio de USD 7.880.

  • El factor Estados Unidos: Tras la ampliación del cupo de importación de 20.000 a 100.000 toneladas anuales, la Argentina despachó 54.150 toneladas a ese mercado en el primer semestre (+193,9%). Para inicios de agosto ya se había ejecutado el 72,5% de la cuota.

  • China como líder en volumen: Se mantuvo como el principal comprador en cantidad, con 28.566 toneladas enviadas en junio (38,7% de los ingresos totales), aunque perdió participación frente al avance del mercado norteamericano.

El modelo a futuro: la estrategia uruguaya

Especialistas del sector señalan que la baja en el consumo no responde únicamente a los envíos al exterior, ya que el incremento exportado representa apenas el 10% de la producción de un solo mes. La menor oferta en góndola es, fundamentalmente, consecuencia de la contracción productiva.

Ante este panorama, la industria perfila la adopción progresiva del esquema aplicado por Uruguay: importar carne más económica —principalmente desde Brasil— para abastecer parte de la demanda interna a menores costos, mientras se coloca la producción nacional en destinos internacionales que pagan el doble. En un contexto donde se prevén precios internacionales elevados durante los próximos años, el incentivo exportador se consolida por encima de la demanda doméstica.