8 septiembre, 2026

Informe 3 – Noticias de Valle María y la Región

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Crece la presencia de carne importada en la Argentina: precios más bajos y cambios en la mesa familiar

Las góndolas y carnicerías argentinas atraviesan una transformación inédita. Durante 2026, el ingreso de carne vacuna procedente del exterior alcanzará las 50.000 toneladas, una cifra que representa más del doble de las 24.000 toneladas registradas el año pasado. Lejos de ser un fenómeno pasajero, los pronósticos internacionales anticipan que esta tendencia se profundizará en 2027, cuando se prevé un pico histórico de 70.000 toneladas.

Este fenómeno comenzó a acelerarse a fines de 2025 con la llegada de cortes enfriados de mayor calidad desde Brasil, Paraguay y Uruguay. La principal razón de su avance radica en la diferencia de costos: en el mercado local se consiguen opciones entre un 25% y un 35% más baratas en comparación con los productos nacionales de similar categoría.

De la materia prima industrial a la parrilla

Históricamente, las compras de carne al exterior se limitaban a bloques congelados para la elaboración de hamburguesas y salchichas. Sin embargo, en el último tiempo la carne importada dio un salto directo al consumo familiar y al sector gastronómico.

Actualmente, grandes cadenas de supermercados y frigoríficos comercializan cortes de alta demanda popular como:

  • Lomo

  • Nalga y bola de lomo

  • Cuadrada

  • Colita de cuadril

  • Aguja

Incluso el tradicional asado de tira de origen vecino comenzó a ganar espacio en las heladeras comerciales, ofreciéndose a valores sensiblemente menores que el corte argentino equivalente.

Esta integración progresiva permite volcar la producción nacional de mayor valor hacia los mercados de exportación, mientras el consumo interno se abastece parcialmente con la oferta regional. Para 2027, el volumen importado equivaldrá a unos 1,5 kilos por habitante, una cifra inédita si se considera que antes de 2018 el ingreso de carne vacuna era casi inexistente.

Transformación en los hábitos de consumo

El incremento de las importaciones coincide con un reordenamiento general en las prioridades de los hogares. El consumo de carne vacuna por persona en la Argentina muestra un descenso gradual: pasará de 50,6 kilos en 2025 a 47,4 kilos en 2026.

Esta brecha es aprovechada por alternativas más económicas:

  • Pollo: Su consumo alcanzará los 46,7 kilos por persona, ubicándose casi a la par de la carne vacuna. Su precio ronda la tercera parte del valor bovino.

  • Cerdo: Llegará a un consumo de 19,6 kilos por habitante, impulsado por un valor en góndola que representa aproximadamente la mitad del de la carne vacuna.

La situación en los campos y frigoríficos

En el plano productivo, el sector ganadero atraviesa una etapa de reestructuración de su rodeo. Para este año se estima una faena de 12,7 millones de animales, cifra inferior a los 13,6 millones registrados en 2025.

Sin embargo, la producción total no caerá en la misma proporción gracias a que los animales enviados a faena registran un mayor volumen corporal. En julio, el peso promedio por res alcanzó un nivel récord de 244 kilos, apoyado por una alta ocupación en los engordes a corral (feedlots), que llegó al 76% de su capacidad total.