La pérdida del poder adquisitivo continúa impactando en la economía de los hogares argentinos. En un escenario marcado por el aumento del costo de vida y la dificultad para recuperar el salario real, una mayoría de la población asegura que sus ingresos no son suficientes para cubrir los gastos mensuales.
El 61% de los argentinos sostiene que el dinero que percibe le alcanza, como máximo, hasta el día 20 de cada mes. En tanto, un 24,3% asegura llegar con lo justo a fin de mes, sin margen para ahorrar, mientras que apenas el 13% afirma poder cubrir todos sus gastos y generar algún ahorro.
Las diferencias también aparecen al analizar la percepción según la afinidad política. Entre quienes respaldan al oficialismo, el 45,3% manifestó que sus ingresos se agotan antes del día 20. En cambio, entre quienes se identifican con la oposición, ese porcentaje asciende al 71,3%.
La percepción sobre la situación económica también refleja un panorama complejo. El 64% de los consultados considera que la situación económica del país es mala o muy mala, mientras que el 41,7% hace esa misma evaluación sobre su propia economía familiar. Esta diferencia evidencia que el pesimismo es aún mayor cuando se analiza el contexto general del país.
En cuanto a la percepción social, la mitad de los encuestados se identifica como parte de los sectores bajos o medio-bajos, mientras que solo el 10,5% considera pertenecer a la clase alta.
Otro dato que refleja la preocupación económica es que el 86,1% de los argentinos afirma que su salario pierde frente a la inflación. Incluso entre quienes apoyan al Gobierno, siete de cada diez reconocen que los ingresos no logran acompañar la suba de precios, mientras que entre los votantes opositores esa percepción alcanza al 96,6%.
Como consecuencia, el nivel de los salarios aparece hoy como una de las principales preocupaciones de la población, solo superada por la corrupción y por encima de la inflación, que durante años encabezó el listado de inquietudes económicas.
Además, el 68,8% de los consultados considera que el índice de inflación informado oficialmente no refleja el incremento de precios que experimenta en su vida cotidiana, una percepción que continúa siendo elevada pese a mostrar una leve baja respecto de meses anteriores.
Las expectativas para los próximos meses tampoco son alentadoras. El 55,1% cree que la situación económica todavía puede empeorar, mientras que apenas el 24% considera que el momento más difícil ya quedó atrás.
Una leve mejora del ingreso disponible, aunque insuficiente
En paralelo, un informe económico mostró que el ingreso disponible de los hogares —es decir, el dinero que queda luego de afrontar los gastos fijos— registró en abril de 2026 una mejora mensual del 0,8%, cortando una racha de siete meses consecutivos de caída.
Sin embargo, el indicador todavía permanece un 1% por debajo del registrado en abril de 2025 y se ubica 14,5% por debajo del promedio observado entre enero y septiembre de 2023, antes del cambio de gobierno.
La recuperación tampoco fue uniforme. El crecimiento se concentró únicamente entre los trabajadores privados registrados, cuyo ingreso disponible aumentó 1,6% respecto de marzo y mostró además una mejora interanual del 1,5%.
En contraste, los empleados públicos registraron una caída mensual del 1,1% y acumularon una baja del 6,6% frente al mismo mes del año pasado.
Por su parte, las jubilaciones mínimas con bono retrocedieron 0,7% en abril y mostraron una caída interanual del 9,2%, mientras que las jubilaciones superiores a la mínima disminuyeron 0,2% respecto del mes anterior y 3,5% en comparación con abril de 2025.





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