El consumo de carne vacuna continúa disminuyendo en Argentina. Durante los últimos 12 meses, el promedio por habitante cayó 9,5% y se ubicó en 46 kilos anuales, casi cinco kilos menos que un año atrás.
La caída se produce en un contexto de fuerte aumento de los precios de la carne vacuna, que durante el último año subieron por encima de la inflación general.
De acuerdo con los datos difundidos para los primeros ocho meses de 2026, el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 1,377 millones de toneladas, mientras que también se registró una reducción del volumen destinado al mercado interno.
La carne vacuna aumentó más que la inflación
Uno de los principales factores que ayuda a explicar la caída del consumo es el precio.
Durante agosto, el conjunto de carnes y derivados tuvo una suba mensual promedio de apenas 0,2%. Sin embargo, al comparar con agosto de 2025, el incremento llegó al 42,3%.
El aumento fue superior al 33,7% registrado por la inflación general durante el mismo período.
La diferencia fue todavía mayor al observar exclusivamente los cortes de carne vacuna, cuyos precios aumentaron 51,2% interanual.
En comparación, el pollo registró una suba del 24,2%, lo que hizo que la carne vacuna se encareciera considerablemente frente a esta alternativa.
Los cortes que más aumentaron
Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, varios de los cortes más habituales en las compras de los argentinos tuvieron fuertes incrementos.
Los principales aumentos fueron:
- Carne picada común: 52,7%
- Asado: 52,1%
- Cuadril: 51,9%
- Nalga: 50%
- Paleta: 49%
También aumentó con fuerza el precio de las hamburguesas congeladas, cuya caja registró una suba interanual del 56,6%.
El incremento de los precios se produjo mientras disminuía la cantidad de carne disponible para el mercado interno.
Según la estimación sectorial, durante los primeros ocho meses del año el abastecimiento del mercado doméstico habría caído 11,3%.
Más carne vacuna al exterior
Mientras el consumo interno se redujo, las exportaciones de carne vacuna siguieron un camino diferente.
Durante los primeros ocho meses de 2026, el volumen exportado aumentó 6,5% respecto del mismo período del año anterior.
El crecimiento estuvo impulsado especialmente por las ventas hacia Estados Unidos, en un contexto marcado por una cuota de exportación otorgada por ese país a finales de 2025.
De esta manera, el mercado de la carne vacuna presenta dos tendencias simultáneas: menos consumo dentro de Argentina y mayor cantidad de carne destinada a los mercados externos.
El consumo quedó en 46 kilos por habitante
La combinación entre una menor disponibilidad para el mercado interno y el fuerte aumento de los precios tuvo impacto directo en el consumo.
El promedio de los últimos 12 meses se ubicó en 46 kilos de carne vacuna por habitante al año, lo que representa una reducción de 4,9 kilos por persona respecto de agosto de 2025.
Los números reflejan un cambio en los hábitos de consumo y muestran cómo la evolución de los precios y la disponibilidad de los distintos tipos de carne están modificando las decisiones de compra de las familias argentinas.





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